En un momento en que muchas democracias retroceden, el pueblo chileno está a punto de ratificar una constitución que establece un nuevo estándar para la reactivación democrática.

Los chilenos acudirán a las urnas el domingo 4 de septiembre para votar sobre la sustitución del actual marco legal del país, impuesto por el dictador, por un documento que avance en los derechos de las mujeres, los trabajadores, los pueblos indígenas y el planeta.

Garantiza el acceso a la negociación colectiva y otros derechos sindicales, así como a la sanidad, la vivienda, la educación, las pensiones dignas, la educación no sexista y el derecho al aborto, todo ello agrupado bajo el concepto de "Estado social y democrático" que se reconoce como plurinacional, intercultural y ecológico.

A través de la agrupación sindical Unidad por el Trabajo Digno (UTD), las afiliadas del sindicato UNI Global en Chile ayudaron a liderar el esfuerzo por una revisión constitucional. Los sindicatos presionaron para que se incluyera una amplia gama de reformas laborales, como la ampliación de la negociación colectiva, el derecho a la huelga y la participación de los trabajadores en los consejos de administración de las empresas, entre otros cambios.

"Esta nueva constitución es una inspiración, y su ratificación será un punto de inflexión en la lucha por la renovación democrática", dijo Christy Hoffman, Secretaria General de UNI Global Union. "Pone a las personas por encima de los beneficios. Pone la sostenibilidad por encima de la destrucción ecológica".

"Los derechos de los trabajadores y un movimiento sindical fuerte e independiente son fundamentales para una democracia fuerte, y la nueva constitución consagra la capacidad de los trabajadores de expresarse y organizarse", dice Marcio Monzane, Secretario Regional de UNI Américas. "Por eso llamamos al movimiento sindical mundial a celebrar este documento y los avances que supone".

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Ahora la UTD está organizando la ratificación de estos derechos frente a la desinformación y las amenazas. He aquí por qué los dirigentes sindicales chilenos piden que se apoye la nueva Constitución:

Macarena Ortega, directora del Conatracops y presidenta del sindicato de centros de llamadas de Plus Consulting, afirma: "Con la nueva constitución los trabajadores tendremos un salario equitativo, justo y suficiente para mantener a nuestras familias. Las mujeres no sufriremos discriminación salarial y podremos establecer una conciliación de la vida familiar y laboral."

Ricardo Calderón, Presidente de la Federación de Supervisores del Cobre (FESUC), dijo: "Chile merece un trabajo decente. Por eso, los trabajadores lo aprueban, porque la nueva Constitución tiene nuevos y mejores derechos, como el trabajo decente, la prohibición del despido arbitrario y la precariedad laboral".

El presidente de la Federación Nacional de Sindicatos de Trabajadores de Servicios, Aseos, Jardines, Ornatos y Vertederos Sanitarios (Fenasinaj), Armando Soto, afirma que "la nueva Constitución establece el derecho a un trabajo digno y no precario. Esto incluye el derecho a unas condiciones de trabajo justas, a la salud y seguridad en el trabajo, al descanso, al disfrute del tiempo libre, a la desconexión digital."

Viviana Catalán, dirigente de la Confederación Nacional de Trabajadores Gráficos, "Con la nueva constitución se amplía la negociación colectiva, lo que nos permitirá negociar mayores beneficios laborales. También podremos ir a la huelga efectiva, si no llegamos a un acuerdo con nuestros empleadores."

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